Cuando me castigas no me ayudas a ser mejor persona.

 

Cuando me castigas solo me enseñas el uso del poder.

 

Cuando me castigas solo obtienes de mi obediencia, no motivación.

 

Cuando me castigas siento que te vengas de mí.

 

Cuando me castigas siento que no te preocupas por mí.

 

Cuando me castigas, me confirmas que no sabes qué siento por dentro.

 

Cuando me castigas no me ayudas a buscar soluciones.

 

Cuando me castigas me siento sola e insegura.

 

Cuando me castigas no me enseñas a ser empática.

 

Cuando me castigas solo quiero vengarme de ti.

 

Cuando me castigas pienso que no me quieres.

 

Cuando me castigas pienso que no te importo.

 

Cuando me castigas me siento impotente.

 

Cuando me castigas me siento frustrada.

 

Cuando me castigas siento rabia y odio hacia ti.

 

Cuando me castigas pienso que soy mala persona.

 

Cuando me castigas, aprendo a mentir.

 

Mamá ¿realmente piensas que castigándome y haciéndome sentir tan MAL puedes conseguir algo BUENO de mí?

Me voy a equivocar una y mil veces, solo pido que me ayudes. No me castigues, enséñame cómo debo hacer.

¿Acaso tú no te equivocas nunca? ¿Qué sentirías si cada vez que te equivocas, te castigan y te retiran el amor de quien mas quieres en el mundo?

Ayúdame a confiar en ti, sé mi apoyo. El día de mañana, cuando sea adolescente, quiero acudir a ti cuando me equivoque, no huir de ti por miedo a tu reacción.

 

Mamá, recuerda que solamente con AMOR y RESPETO podrás ayudarme a ser amorosa y respetuosa. 

 

Solo soy un niñ@. NO SOY MALO. Solo estoy aprendiendo. Aprendo de ti, sé tú como quisieras que sea yo… Y TE PROMETO QUE APRENDERÉ. Quiéreme por lo que soy, no por lo que hago. Todo va muy rápido, pero yo voy más despacio… TEN PACIENCIA, que yo te sigo.

 

No me hagas lo que no quieres que te hagan a ti. No me hagas sentir mal, para que me porte bien. SOLO QUIERO PERTENECER.

 

Ayúdame a gestionar mis emociones, pero no me impidas expresarlas.

 

No me grites, me haces daño. Me siento solo, despreciado. No me grites para que aprenda. Dame tiempo, dame alas, dame opciones. Pero no me grites más, por favor.

 

Y si no sabes cómo hacerlo, si no tienes herramientas, tranquila mamá, yo te ayudo. Tú también estás aprendiendo a ser madre, busca ayuda de quienes ya no castigan. NO TENGAS MIEDO.

 

Gracias mamá… Ah… y dile a papá, y a la abuela y a la profesora que tampoco me castiguen…

 

*Texto extraído del blog de Yvonne Laborda, adaptado por CFC

 

He extraído (y adaptado un pelín) este texto de un artículo de Yvonne Laborda, con quien me he formado en su curso Crianza Consciente y Educación Emocional, porque creo que refleja a la perfección lo que sienten y piensan nuestros hijos cuando son castigados, amenazados, ninguneados… No se explicarlo, pero cuando lo leo, me veo a mi misma, pequeña, sola y tremendamente incomprendida.

Espero que resuene contigo tanto como lo hizo conmigo. Es difícil para nosotros dar voz al niño, pero todo es un proceso, un proceso contigo mism@, en el que primero, das voz a tu propia niña o niño interior, y después, se la darás a tu hijo.